Polo Agroalimentario

Polo Agroalimentario

Junto a FADA – Fundación agropecuaria para el desarrollo de Argentina – llevamos a cabo una investigación sobre el Gran Río Cuarto como Polo Agroalimentario y Bioenergético. Con el objetivo de analizar las potencialidades de ambos sectores para generar crecimiento económico, agregado de valor en origen, empleos genuinos y proponer políticas públicas que orienten al sector privado a esos fines.

El Departamento Río Cuarto es uno de los principales productores agrícola y pecuario de la provincia de Córdoba, destacándose incluso a nivel nacional si se consideran ciertas producciones. En el año 2016 produjo 5,1 millones de toneladas de granos (campaña 2015/16), 142.921 toneladas de carne (aviar, vacuna y porcina) y 108,8 millones de litros de leche cruda.

Entre las producciones se encuentran el cultivo de avena, cebada cervecera, centeno, girasol, sorgo, trigo, maní y en mayor medida, soja y maíz. Entre todos estos cultivos, para la campaña 2015/16, se produjeron un total de 5,1 millones de toneladas, siendo el 90% explicado por la producción de maíz y soja.

Las cadenas son las de soja, maíz, maní y trigo, cadena aviar, vacuna, porcina y láctea.

Dentro de cada cadena agroalimentaria considerada se analizaron los eslabones comprendidos hasta la industria agroalimentaria y bioenergética, dejando de lado los eslabones comerciales posteriores de los productos industrializados, dado que no son condición necesaria para el desarrollo del Polo Agroalimentario, como si lo es la comercialización de insumos y maquinaria para el desarrollo de la actividad agropecuaria.

En la investigación se estudiaron los principales instrumentos de fomento industrial que demanda el sector y para ello se realizaron encuestas a 50 empresas.

El 45% de las firmas manifestaron que la reducción de la carga impositiva sería un instrumento apropiado para impulsar el crecimiento y el 25% que un préstamo subsidiado sería deseable. Así mismo aparecieron otras opciones mencionadas por los empresarios que por ser menos elegidas no son menos importantes como es el caso de la amortización acelerada de inversión, reducción de la burocracia estatal y asistencia técnica para el desarrollo de proyecto de inversión.

Las políticas públicas necesarias para el desarrollo del Gran Río Cuarto como Polo Agroalimentario y Bioenergética pueden dividirse en tres grandes grupos: políticas activas, políticas de gestión y políticas de promoción.

Las políticas activas propuestas, es decir aquellas que se realizan por una única vez o cada cierta cantidad de tiempo, consisten en la realización de un censo industrial, simplificación y el acompañamiento en los procesos administrativos, coordinación y capacitación de recursos humanos calificados, diseñar un ordenamiento territorial y crear una plataforma digital para la comercialización de sub productos de procesos productivos agroalimentarios.

Las políticas de gestión propuestas consisten en crear una zona de actividades logísticas y manejo de cargas, solicitar el establecimiento de una ADUANA seca, gestionar mejora en la infraestructura vial, gestionar la mejora del aeropuerto y mejorar los servicios públicos municipales (alumbrado, limpieza, transporte público)

Las políticas de promoción propuestas consisten en generar exenciones impositivas, difundir los beneficios del agregado de valor en origen, fomentar el asociativismo y ofrecer terrenos accesibles para actividades industriales.

Share this post